10.000 (Pirámides, Mamuts y Rastafaris)
Escrito por Samu - 9 de Marzo de 2008
Al señor Emmerich le gusta la historia heterodoxa más que a un tonto un lápiz. Ya lo demostró en la magistral “Stargate” y lo confirma con esta ensalada de fantasía y acción que a mi me ha dejado como nuevo, una peli que te deja en estado niño durante varias horas.
Hay que verla desconectando, siendo condescendientes y sabedores de que es cine de acción. Olvídate de las pelucas de rastafaris y de lo arabescos que resultan los rasgos de los malos malosos (casi rozando la caricatura).
Y entonces se descubre una aventura épica. Genial. Con cuatro puntos de humor soberbios y con una cantidad de bofetones tremendos.
Y el delirio llega al final, cuando te hablan de los dioses que les tienen sometidos, que eran tres al principio, que se cree que llegaron de las estrellas o de más allá del mar, de la tierra que se hundió en las aguas. Y ves las protopirámides deshubicadas en el tiempo. Y la marca del héroe, que es la constelación de Orion. Y a Dios, más alto que todos los demás, y con tez blanca y más longevo que Matusalén…
Y sonríes.
Gente como Emmerich le hace un gran favor a escritores como Zecharias Sitchin y Alan Alford; te gusten o no las cosas que escriben.
Categorías: Críticos |
Sin comentarios »




