La cruz de hierro
Escrito por Javi - 24 de noviembre de 2008

Esta película de 1977 cuenta la historia de unos soldados alemanes durante la retirada del frente ruso, en 1943. La protagoniza James Coburn, que por entonces gastaba 49 tacos, aunque parecía que andaba por los 60 y encarnaba el prototipo de “superpureta”. Esta es una de las pocas películas bélicas en las que vamos a ver a los soldados alemanes como seres humanos y no como unos hijos de puta que sólo saben disparar, gritar en alemán y morir.
El sargento Steiner es el típico héroe sin causa, que ya se ha acostumbrado a la guerra, y recibe un nuevo jefe, el Capitán Stransky, un prusiano de férreas convicciones que quiere llevar la disciplina y la gomina de vuelta a las posiciones de los mermados y cansados soldados de la Wehrmacht. El primero se preocupa en sobrevivir, el segundo en colgarse medallas.
La película tiene contrastes. Por ejemplo, el tratamiento de la violencia es variopinto. En una escena tiran dos granadas de mano a una trinchera llena de munición pero sólo vemos un par de fogonazos, lo cual no tiene nada que ver con la realidad. En cambio, en otras escenas, vemos peña acribillada a balazos de un modo más realista.
Por otro lado, a veces la filmación de las batallas te mete de lleno en el ambiente de guerra, pero hay otros fragmentos, ligados a la confusión de Steiner cuando está herido que confunden al espectador y le obligan a hacerse una paja mental para entender qué cóño quería transmitir el director. Vamos, que a mi modo de ver “estropean” la película con un recurso típico de las películas de finales de los 70, las pajas mentales de directores con zooms muy rápidos y sonido de violines sin afinar.
Como suele ser habitual, esta película no supone un alegato a favor de la guerra sino lo contrario, enseñándonos la diferencia entre la vida diaria de un soldado contra lo que es la ideología y el idílico pensamiento militar cuando no se ha pegado un sólo tiro. El final, en mi opinión, es una mierda, falto de épica salvo por un par de frases interesantes.
Me llamó la atención el tratamiento que se hace de la mujer en la guerra. Veremos por un lado a enfermeras alemanas, que están para curar y reconfortar a los soldados, y a unas combatientes rusas, las cuales son sorprendidas por el pelotón de Steiner, algunas medio en bolas, y les surge el dilema ético de si matarlas por ser el enemigo o perdonarles la vida sólo por ser mujeres, aunque estuviesen armadas. La resolución de esa parte es justa, si te animas a verla, ya verás por qué.
Recomendada si buscas una visión alternativa del otro lado del frente, ya que en todos los ejércitos que lucharon en esa guerra había personas. Por corrección política o histórica, casi todas las películas del género bélico tratan a los vencidos como escoria, carne de cañón, cabrones… Esta es de las pocas películas que he visto que nos permiten ver las cosas desde la óptica alemana, junto a “Das Boot”, “Stalingrado” o “Sin novedad en el frente”.
Etiquetas: James Coburn, La cruz de hierro, Sam Peckinpah
Entrada publicada el 24 de noviembre de 2008 a las 2:42 pm
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